Remembranzas

thanksgiving¿Hola como están? ya en este mes de Acción de Gracias, que es la antesala a mi temporada favorita: La Navidad y sus celebraciones. Recordando los 80’s claro que si, fue mi época de adolescente, ¿se acuerda que en ese entonces ser calvo era casi casi un delito o una vergüenza, sí a la gente joven que se le caía el cabello, hacían de todo para poder aparentar que tenían pelo; los bisoñés por ejemplo que se veían bien falsos, las cachuchas que no se quitaban ni para dormir; tuve un profesor de educación física en la secundaria que usaba cachucha y en uno de los tantos ejercicios que hacíamos uno era el salto de altura a donde íbamos a caer a una como cama de aire, pues yo no libré muy bien y al momento de saltar que le vuelo la cachucha al profe, oh decepción para todas, ¡estaba calvo! esa era la razón de su cachucha todo el tiempo, y a nosotras se nos hacia interesante , claro después de eso lo vimos incluso como a un señor y no como a un hombre joven que su desgracia era haber perdido el cabe llo, hubo un tiempo que aquí los pelones se pusieron hasta de moda y traer toda la cabeza rapada ahora es mejor, claro al que no le acomoda ser calvo ya existen pelucas o bisoñés de muy buena calidad, se acuerda a los novios de manita sudada y los chaperones que tenían que acompañar a la jovencita para hacer mal tercio y evitar malos pasos ,a poco no de acuerda de aquella pobre chica que salia con el mentado “domingo siete”, y digo pobre porque la chica tenia que afrontar a veces sola la decisión de criar a su hijo, el cual crecía en un ambiente hostil porque los hijos naturales no eran bien vistos. La gente pasadita de peso que era marginada y que a veces se volvía uno agresivo oiga usted, para evitar lo que hoy llaman “bullying”. Aquellas mamás que esperaban a uno casi casi con el plato servido y la ropa lavadita y planchada.

Aquellos tendederos que secaban aquella ropa blanca tallada muchas veces a mano con el jabón Ariel. No, no es que sea culpa de nadie, la vida ha ido progresando así, al grado que los niños ya tiene amigos imaginarios y ya no salen a la cuadra a jugar con los vecinos, las mamás ya trabajan para ayudar con los gastos de la casa y ya no pueden tener la comida lista a la hora que el hijo llega, son cosas de la modernidad a las que nos hemos ido adaptando indudablemente, pero a los que nos tocó vivir también aquellos tiempos, añoramos unas cosas y otras es mejor como ahora se visualizan, pero como dice Juanga en una canción, “como ha cambiado mi pueblo , ya no es el mismo”.

Como siempre disfrute lo bueno de la vida y recuerde lo bueno que tuvo en el pasado, lo malo de ahora y de ayer, ese, ese déjelo en el baúl de los recuerdos ese que jamás volverá a abrir.

Feliz Día de Acción de Gracias!